Aprendiendo a amar más

  Hoy, como pasa a veces, me tocó hacer cola en el sanatorio para sacar un turno a mi madre. En un momento, recordé otra vez: Todo lo que veo fuera de mí son proyecciones de mi inconsciente a ser resueltas. Y empecé a concienciar los detalles: "Toda esta gente con problemas de salud representa la falta de óptima función celular en mí... Ese vendedor ambulante entrando por la puerta representa las oportunidades que se me presentan a veces de elegir conscientemente lo que quiero que se consuma en mi sociedad... Esa persona dando los turnos representa las disposición del Universo para ayudarme a sanar... El médico amoroso representa la devolución del Universo ante mi amor propio en determinadas situaciones... El médico malhumorado representa la devolución del Universo ante mi falta de autovaloración en determinados momentos... El hombre que pasa por la vereda representa a alguna de mis desconocidas células... alguna que sé que existe, pero que no ubico. Los bebés que veo representan las posibilidades de regeneración de mis células. El hombre que fuma afuera representa los inconscientes restos de fumadora en mí, aunque haya dejado de fumar hace años. La gente pagando cuentas representa mis karmas, toda la energía que retiro de la fuente Universal y que de a poco retribuyo, a veces equilibrando, a veces generando deudas. La chica que pasa apurada con su novio siguiéndola unos pasos más atrás representa a mi amor en movimiento, guiando a mis fuerzas de acción. Las calles cortadas a causa de las obras públicas representan la actualización de los canales por donde circulan mis células. El centro representa ese lugar en mi interior donde conseguir los medios para mi realización , donde abunda el intercambio. Pero también donde tengo constantemente la oportunidad de aprender a discernir entre necesario y lo seductor. El kiosquito que siempre me vende el alfajor que me gusta representa el darme el gusto de mantener a mi niña interior feliz con poco, mientras hago los trámites para madurar". 
  Puedo extender este análisis a todo lo que hay en este mundo, a cada cosa. Pero cada una de los cuadros descriptos, representa algo distinto según quien los observe para sí mismo.Y si desde hace tiempo y hasta hoy he creído que debo aprender a salir a la calle y amarme en cada cosa y ser que veo, hoy eso se asentó mucho más. Cualquier detallito que rechace, desprecie, ignore, niegue, juzgue, condene, menosprecie en el mundo, me aleja de mi realización. El amor incondicional es amar el Universo que hay en mí, con todo lo que ello implica. Y todo ese Universo es lo que ven mis ojos, abiertos y cerrados. Estoy aprendiendo a amar más.

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