"Una sola persona basta para desequilibrar a un mundo entero"


  Cada uno de nosotros es todo con todos. Se es el mundo entero con el sólo hecho de existir. Mientras yo o alguno de mis hermanos no esté en su eje, nadie podrá trascender la dimensión de la dualidad. Cuando otra persona se libera de algún temor, de algún dolor, de alguna limitación, el resto también comienza a soltar algo de sí mismo y accede a un escalón superior en los niveles de conciencia. Liberarme es ayudar al resto, y viceversa.

  Insisto, todo lo que existe en el mundo, existe en mí y en cada uno de nosotros. Cada cosa que no deseemos para el mundo, debe ser trabajada en uno mismo. Eso es suficiente para sanar el mundo. Cada uno debe hacerse cargo de sí mismo, completamente, porque cada uno es un pensamiento dentro de una gran conciencia colectiva. Y cada pensamiento en distorsión es una proyección múltiple de emociones inconscientes que sobrealimentan a mi ego y que lo llevan a tomar el poder de mi conciencia individual. Consecuentemente, la conciencia colectiva se convierte en una mente egoica, resistente a su evolución. Y soy responsable.

  "Responsabilidad" debe ser mi mantra.
  Todo lo que estoy viendo es el espejo.

  No debo perderme en el espejo, sino verme.
  No debo perderme en el espejo, sino verme.
  No debo perderme en el espejo, sino verme.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario